Acuerdo por valor de 1,2 millones de dólares: falta de comunicación del diagnóstico de cáncer de mama

Nuestra clienta, de 52 años, acudía regularmente a sus revisiones anuales con su ginecólogo hasta que este se mudó fuera de la zona. Nuestra clienta confió en su médico de cabecera para que le prescribiera mamografías, que se realizaron puntualmente. Al no haber recibido noticias del médico de cabecera, nuestra clienta supuso que la mamografía había dado negativo y que no tenía nada de qué preocuparse. Desgraciadamente, la mamografía detectó un cáncer en fase inicial; se informó de ello al médico de cabecera, pero este nunca llamó a nuestra clienta para avisarla. Al no haber sido informada, nuestra clienta perdió la oportunidad de tratar su cáncer de mama mientras se encontraba en una fase inicial. Como consecuencia, se vio obligada a someterse a una quimioterapia mucho más agresiva de lo que habría sido necesario. El médico de cabecera aceptó un acuerdo de 1 200 000 dólares. El caso fue llevado por el socio director Andrew Finkelstein junto con un coabogado.